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Pérdidas en la producción de alimentos en el Valle de México
Las centrales y mercados de abasto que comercializan 70 por ciento de la producción de alimentos en los municipios del valle de México, tienen pérdidas hasta de un tercio de la mercancía por manejo inadecuado y por falta de infraestructura tecnológica, aseguró la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centrales de Abasto.
La falta de equipo y redes de frío para conservación de perecederos generan pérdidas para los comerciantes, pero también para el consumidor final, quien ha resentido aumentos de precios hasta de 170 por ciento en productos básicos, lo cual podría remediarse con apoyos dirigidos a las centrales de abasto, pues en caso de no modernizarse, podrían desaparecer.
"Seguimos manejando tres cuartas partes de la producción nacional del campo en México, pero 30 por ciento se nos echa a perder, y ello serviría para alimentar a miles de familias en pobreza extrema", expresó Ramiro Rosales, representante de esta organización, quien afirmó que además de las pérdidas y del desperdicio, las centrales de abasto enfrentan la competencia de los grandes supermercados.
"La instalación de una tienda departamental, a las cuales se incentiva fiscalmente y se les promueve para que inviertan y generen empleos, provoca que cierren a su alrededor 200 pequeños comercios, pues finalmente dejan menos empleos de los que dan, por eso la urgencia de evolucionar a los mercados tradicionales", aseveró.
El dirigente de dichos comerciantes se refirió a la falta de apoyos para la competitividad en el campo mexicano y a la cadena productiva integrada por los agricultores, transportistas y quienes -finalmente- venden sus productos, lo cual afecta la soberanía alimentaria e incrementa las importaciones.
"Tenemos capacidad para producir el doble de lo que necesitamos para abastecer al mercado interno, pero ha faltado una política de apoyo decidido al campo", consideró.
Puntualizó que si bien las grandes cadenas comerciales representan clientes importantes para las centrales de abasto; son un competidor que ataca de forma directa a los mercados tradicionales, debido a que generan más empleos y mejor remunerados que los supermercados actuales.
Por cada tienda instalada de ese tipo, desaparecen 200 comercios pequeños alrededor, de acuerdo con los estudios de la confederación y por ello urge la modernización de los mercados en el Estado de México, los cuales son abastecidos por las centrales que compran directo del productor, con el fin de estar en posibilidades de competir en precio y frescura, que es lo que finalmente busca el cliente.
Copyright, El Sol de Toluca, 13/may/2012
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